¿Hay espacio para principios de museología en el diseño y en la gestión del día a día de los centros de ciencia?

Esta es la ponencia en la que colaboré con Erik Stengler para el Science in Public Conference de la University of Nottingham en Julio de 2013:

Introducción:
Existe un sentimiento creciente en la comunidad museográfico-científica de que los centros científicos y museos de ciencia tienen que reinventarse a sí mismos. Después de unas pocas décadas de éxito y una gran popularidad que coincidió con un periodo de bonanza económica -cosa que alentó la inversión pública y privada en cultura, y en concreto en centros y museos de ciencia nuevos o renovados- el clima económico actual está revelando que el sector ha alcanzado la mayoría de edad y necesita cuidar de sí mismo y encontrar su lugar en la sociedad.

Antes de continuar aclaremos que no vamos a diferenciar entre  museos de ciencia tradicionales -guardianes de colecciones de objetos y especímenes- y los centros de descubrimiento de ciencia y tecnología (los science centers), con sus exhibiciones interactivas basadas fenómenos y experiencias, porque creemos firmemente que ambos conceptos están en  curso hacia la total convergencia, tal como preconiza  la Museología total de Jorge Wagensberg (Wagensberg 2006, p 33) y muestra también la práctica de Anna Omedes en este mismo panel,con su presentación del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona (Omedes, 2013).

Centros y museos de ciencia necesitan ahora justificar su existencia, ya que su supervivencia está en juego. Ejemplos recientes incluyen el Manchester Museum of Science and Industry, que fue «salvado» de ser cerrado gracias a una serie de  campañas (Qureshi 2013), o el Centro de Ciencia CosmoCaixa de Madrid, que se cerró en 2014. Incluso el renombrado Exploratorium de San Francisco, que sólo unos meses después de su apertura en una nueva ubicación hubo de hacer frente a las consecuencias de problemas financieros y se vio obligado a recortar en la dotación de personal en una quinta parte (Chang 2013).

Con el fin de atraer a visitantes e ingresos, los centros de ciencia y museos tienen que buscar aquello en lo que pueden ser únicos y singulares, para suponer opciones competitivas entre una creciente gama de atracciones y actividades disponibles.

Hemos dado un vistazo de cerca a cuatro museos recientemente creados o renovados, con el fin de ver lo que sus directivos han considerado importante para hacerlos sean únicos y atractivos.

Ejemplos específicos:
El National Museum of Mathematics (MOMATH) en Nueva York ha optado por centrarse en un tema específico, como son las matemáticas. Al elegir un tema concreto, MOMATH se ha asegurado de que su oferta no es percibida por los visitantes potenciales como «otro centro de ciencia más», con básicamente el mismo contenido que cualquier otro centro de ciencia en cualquier otro lugar en el mundo. Esta percepción es, de hecho, algo bastante generalizado y es la consecuencia de que muchos creadores de centros de la ciencia no van más allá de la visita a otros centros para inspitrarse, desembocando en un centro de  ciencia «clon» a tantos otros que también utilizaron el Exploratorium Cookbook (Bruman y col ., 1991) como su fuente principal para la creación del producto expositivo de una exposición permanente.

Es precisamente el concepto de exposición «permanente» el que ha sido cuestionado por el Science Gallery de Dublín. En este museo han optado por basar su oferta expositiva enteramente en exposiciones temporales a corto plazo, incluso si esto significa tener lagunas de hasta tres semanas entre exposiciones. Otro aspecto distintivo de Science Gallery es su opción de ir más allá de la ciencia y centrarse en la interdisciplinariedad entre ciencia y arte; yendo en este empeño más allá del enfoque ingenuo de la típica propuesta de artistas mostrando obras de cierto contenido científico, y creando un ambiente singular en el que los científicos y los artistas pueden trabajar juntos para producir nuevas formas de comunicación del conocimiento que se deriven de esta colaboración interdisciplinaria (Gorman 2013). Diálogo y creatividad, dos aspectos que han sido aludidos ya en otras presentaciones de este panel (Davies y Stengler (2013) y Owen y Stengler (2013)) y que puede encontrar un terreno particularmente fértil para el desarrollo.

Ciencia y Arte también están en el núcleo del Exploratorium de San Francisco ya mencionado, aunque con un énfasis en la percepción humana como nexo entre las dos disciplinas y como forma de poner al visitante en el centro de la acción. El Exploratorium es también muy conocido por su útil y popular presencia on line. Su web ofrece grandes posibilidades y es un complemento muy adecuado  para la visita, que contrasta con el uso ingenuo y por desgracia demasiado frecuente de las TIC en los museus, como forma de poner una réplica on line de la exposición… O incluso más triste: la idea naíf de que para poder marcar la casilla “TIC´s en el museo” basta con ofrecer estaciones de trabajo con acceso a internet/wi-fi en la cafetería del centro.

También en la misma región, la California Academy of Sciences ha hecho una elección y una inversión deliberada, centradas en el visitante. La cifra de alrededor de 500 miembros del personal dedicados a interactuar y conversar con el público en las salas habla por sí misma. También lo hace el feedback obtenido de los visitantes: entre el 65 y el 75% de los visitantes califican su experiencia igual o superior a 9 (de 10) por su valor educativo. Y aunque tienen un área de exposición permanente que incluye diversas exposiciones temáticas diferentes al mismo tiempo, cada uno de ellas sufre un relevo muy rápido, por lo que en realidad no es «permanente» en absoluto.

Distintivo y que se centra visitante proporcionando un valor añadido a la visita, estas son las características más remarcables que se identifican en estos cuatro ejemplos de centros de ciencia nuevos o renovados, en sus esfuerzos por ser y seguir siendo una opción competitiva para sus visitantes. Poco a poco también otros centros de ciencia y museos están buscando la incorporación de tales ideas. La Cité des Sciences & de l´Industrie de París se enorgullece de ofrecer aquello que no se puede experimentar en casa o en la escuela (Ciudad de las Ciencias y de la Industria, 2010) en su área específica para niños Cité des Enfants. El Center for life en Newcastle ha trabajado sobre una exposición sin textos: Curiosity Zone es un enfoque puro puro basado en la investigación, con el fin de ofrecer una verdadera experiencia de descubrimiento (Center for life, 2013).
Otro significativo, aunque no intencionado ejemplo, es el caso del Science Alive! en Nueva Zelanda. Después de la destrucción total de su edificio por un terremoto en 2011, el entusiasmo de su personal logró mantener la actividad del centro de ciencias, en un gran esfuerzo por mantener las actividades que se ofrecían a las escuelas y otros establecimientos (Stylianou 2013). Esta es, sin duda, una proeza de gestión que merece ser reconocida como tal, pero también puede ser el punto de partida para una reflexión: si un centro de la ciencia puede continuar trabajando (casi) como de costumbre sin su propio edificio, y sabiendo que el museo contemporáneo ha de buscar espacios exclusivos en que singularizarse como servicio, ¿en qué se diferencia un centro de ciencias o un museo, de una empresa que ofrezca espectáculos y actividades de ciencia?

Esto conduce a la pregunta principal que deseamos tratar aquí: ¿cuál es la actividad principal -el core business– de un centro de ciencias o un museo? Para responder a esta pregunta tendremos que remontarnos a los orígenes de estas instituciones como gabinetes de curiosidades. Incluso aunque la palabra museo intencionadamente se haya caído de muchas denominaciones desde aquellos inicios, su actividad principal sigue siendo la misma. La museología es una manera única y distintiva de comunicar que habla su propio lenguaje: el lenguaje museográfico.

Conclusiones:
Los creadores y administradores de centros de ciencias necesitan depender de los expertos que hablan este idioma (además de expertos en educación, diseño, ingeniería, arquitectura, etc…). La museología de ciencia probablemente todavía no se ha desarrollado plenamente, pero el camino a seguir con el fin de asegurar que la los centros de ciencia y los museos no pierden de vista su función principal en la sociedad, es ceñirse a aquello que los hace únicos. Anuque en algunos casos lo parezca, los museos no hablan el idioma de libros, películas, internet o cualquier otro medio de comunicación de la ciencia, pero tienen una forma única y específica propia de cominicar que ningún otro lugar puede ofrecer (Wagensberg 2006, p. 27).

Con el fin de aprender de la experiencia de las últimas décadas y convertir esa experiencia en principios museográficos útiles, el campo de la museología tiene un amplio recorrido para investigar, como parte integrante que es del campo de la comunicación científica en general. Al mismo tiempo, hay que garantizar que esta investigación se alimenta de la práctica del día a día de las personas que trabajan en la gestión de los centros de ciencia y museos. Cerrar la brecha entre la teoría y la práctica es un desafío recurrente en muchos campos, pero tal vez en mayor medida para la educación científica y la comunicación científica. Conferencias como ésta son una oportunidad única para reunir a investigadores y profesionales, una clase de oportunidad que esperamos pueda continuar presentándose en el futuro.

Reconocimiento:
Los autores desean agradecer a la doctora Elizabeth Babcock de la Academia de Ciencias de California por la amabilidad de tomarse el tiempo para ser entrevistado acerca de varios aspectos de su diseño y gestión de exposiciones.

Referencias:

  • Bruman, R. and The Staff of The Exploratorium (1991) Exploratorium Cookbook. San Francisco: The Explroatorium.
  • Center for Life (2013) Curiosity Zone. Available from http://www.life.org.uk/whats-on/curiosity-zone [Acessed 30 August 2013].
  • Chang, K. (2013) Exploratorium Forced to Cut Back. New York Times [online]. August 26, 2013. Available from http://www.nytimes.com/2013/08/27/science/exploratorium-forced-to-cut-back.html?_r=0 [Accessed 30 August 2013].
  • Cité des Sceinces & de l’Industrie (2010) Cité des Enfants. Available from: http://www.cite-sciences.fr/en/cite-des-sciences/contenu/c/1248107525733/-/ [Accessed 30 August 2013].
  • Davies, M.T. and Stengler, E. (2013) Encouraging Creativity: Novel Learning Environments in Science and Technology Centres, This volume.
  • Gorman, M.J. (2013) Oral presentation in the Panel W(h)ither the future of Science Communication at 2013 Science Communication Conference, London, May 16, 2013.
  • Omedes, A. (2013) Inclusive Museums as Contributors to Social Change. This volume.
  • Owen, H. and Stengler, E. (2013) Do Science Centres Really Engage in Dialogue With The Public?, This volume.
  • Qureshi, Y. (2013) Museum of Science and Industry ‘saved’ following massive M.E.N. campaign. Manchester Evening News [online]. June 18, 2013. Available from http://www.manchestereveningnews.co.uk/news/greater-manchester-news/museum-science-industry-saved-following-4389611 [Accessed 30 August 2013].
  • Stylianou, G. (2013) Science Alive! wins prestigious award. The Press – press.co.nz. July 16, 2013. Available from http://www.stuff.co.nz/the-press/news/8921989/Science-Alive-wins-prestigious-award [Accessed 30 August 2013].
  • Wagensberg, J. (2006) Towards a Total Museology Through Conversation Between Audience, Museologists, Architects and Builders. In The Total Museum, Arnal, M. ed. (2006) Barcelona, Spain: Sacyr.
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